Algunas recomendaciones prácticas para una alimentación saludable: 

  • Consuma al menos cinco porciones de frutas y verduras al día. Contienen fibra que favorecen la digestión y ayudan a bajar el colesterol y el azúcar en sangre. 
  • Se recomienda ingerir 4 o 5 porciones de leche, yogurt, queso con bajo contenido en grasas (descremados o semidescremados). Estos aportan proteínas, hierro, calcio, vitaminas y antioxidantes. Recuerde que el calcio mantiene la fortaleza en los huesos y previene la osteoporosis. 
  • Al comprar carne elija la que tenga menos grasa y seleccione preferentemente carnes blancas (pollo y pescado). 
  • Use de preferencia aceites vegetales como soja, maíz, etc. y disminuya el consumo de grasas de origen animal como manteca y mayonesa. 
  • Reduzca el consumo de sal y evite añadirla a las comidas 
  • Modere el consumo de azúcar, dulces y golosinas 
  • Disminuya el consumo de té o café porque alteran la calidad del sueño. 
  • Consuma abundantes líquidos (mínimo 2 litros por día) Recuerde que con el envejecimiento disminuye nuestra percepción de la sed, pero nuestro cuerpo necesita del agua.  Si toma bebidas alcohólicas disminuya la cantidad hasta una copa de vino tinto al día. El alcohol modifica el efecto de los medicamentos, aumenta el riesgo de accidentes, caídas y fracturas y eleva la presión sanguínea. 
  • Prefiera los alimentos preparados al horno, asado, a la plancha o al vapor. 
  • Realice como mínimo cuatro comidas al día. 
  • Coma despacio y mastique bien cada bocado.